crisis
en tenerife
El puerto de Santa
Cruz de Tenerife y su desmantelamiento
Los ciudadanos ignoran la
gravedad del impacto económico – social
que supone la perdida de su condición de puerto
comercial e industrial.
La comunidad portuaria
del puerto de Santa Cruz de Tenerife era conocedora
de que en septiembre, regreso de vacaciones estivales,
comenzaría la campaña de invierno en favor
del puerto de Granadilla. Ya se ha iniciado. Tenemos
cerca la fecha de decisión de la Unión
Europea y se quiere ahogar con recortes de prensa a
los responsables de medioambiente de la UE y de Madrid.
Se quiere demostrar existe un clamor popular en favor
del puerto de Granadilla. La prensa trata de crear una
opinión pública artificial con la que
se pretende convertir a los héroes --- los del
“no a Granadilla”---, en villanos, antisistema,
ecologistas radicales o terroristas sociales.
Los de siempre, un
grupito de políticos locales y empresarios afines,
cometió el error de hacer mal uso de la cancelación
de las escalas en Sta. Cruz de Tenerife del servicio
SAECS. De forma malintencionada se trató asignarla
a la falta de infraestructuras, área de apilamiento
y mayor línea de atraque, pero, en esta ocasión
la “minoría” no tragó. Por
ello, afirmo nuevamente que la cancelación de
la escalas de SAECS en el puerto de Santa Cruz de Tenerife
se debe fundamentalmente al “mal” servicio
prestado. Esto es bien conocido por la comunidad portuaria
pese a la insistencia de las declaraciones tendentes
a desviar el ascua a su sardina. MSC, segundo grupo
del mundo, y ZIM abandonaron hace ya tiempo sus servicios
directos a Tenerife y nadie se rasgó las vestiduras
ni asustó al atribulado consumidor con los terribles
efectos del sobrecosto. Hoy MSC recala en Tenerife solo
a por los contenedores vacíos o para dejarnos
un “depot” de cientos de contenedores vacíos
que, por cierto, no han afectado a la actividad ni al
espacio de la terminal pública. Su hub está
en La Luz y Las Palmas siendo accionista de OPCSA.
El comunicado de
los estibadores del puerto, ante la cancelación
de las escalas, resume y confirma que no existe un problema
de falta de infraestructuras o de obsolescencia de las
existentes sino de gestión del servicio público.
La razón para que nuestro puerto pierda operaciones
tan importantes “no” es la falta de buen
carácter de nuestros profesionales portuarios
sino, junto a la mala gestión del servicio denunciado,
la operación de obsolescencia y abandono a la
que se ha sometido y sumido en los últimos “ocho”
años al puerto de Santa Cruz de Tenerife y la
del retraso consciente de su ampliación.
La realidad es que
nuestro puerto está cayendo “no”
víctima de la cobardía de unos y la traición
de otros, sino víctima de una gestión
oficial --- Autoridad Portuaria y Ayuntamiento ---,
encaminada al desmantelamiento del puerto de Santa Cruz
de Tenerife. Demos gracias a que el inmovilismo consciente
de los actuales rectores portuarios y municipales ha
encontrado enfrente a una parte importante de una sociedad
que no lo consiente. Esos grupos minoritarios --- 56.0087
firmas con sus datos personales en una iniciativa legislativa
popular ---, que les traen de cabeza han impedido que,
por ahora, unos “pocos”, arropados por el
poder político local puedan acabar con este antiguo
barrio lagunero del que no podemos olvidar que antes
que ciudad fue puerto.
La verdad evidente
y palmaria es que la Terminal Pública de Contenedores
se permitió el lujo de aceptar las operaciones
de los buques MSC Java y MSC Marylena, con contenedores
vacíos, en unas instalaciones de las que se dice
obsoletas y faltas de superficie de almacenamiento,
para hacer de “depot” del puerto de la Luz
y Las Palmas, olvidando a que le obliga el servicio
público que presta y el de ser la “única”
terminal pública de este puerto nuestro. La Autoridad
Portuaria aprobó que se prestase “ayuda”
a una de las “tres” terminales públicas
de aquel puerto --- OPCSA ---, sin temer a que la superficie
destinada a ese “depot”, sumada a la que
le ha “robado” las obras de ampliación,
pudiese reducir la superficie destinada al almacenamiento
de los contenedores de su tráfico habitual y
afectase a la calidad del servicio público. Demostró
así que la superficie de que dispone para apilamiento
de contenedores “es” suficiente para atender
al servicio que presta a sus clientes habituales (armadores
o navieros), y para ceder a un “depot” de
contenedores vacíos.
Se dice muy alegremente
que los mismos que hasta hoy han gritado a favor de
los sebadales del sur se enfrentan a las primeras consecuencias
de lo que nos depara el futuro. Hemos renunciado a tener
un puerto preparado para el futuro, hemos reducido el
proyecto de Granadilla a un minipuerto industrial absolutamente
insuficiente y estamos pagando las primeras facturas.
¿De qué nos extrañamos entonces?
Estas apocalípticas líneas sobre papel
impreso más de un “profeta” o “visionario”,
que de un político contradicen a otras oficiales
de la Autoridad Portuaria en su web donde se presume
que la terminal pública – solo tenemos
una ---, ha batido el record de movimiento contenedores
en la semana del 8 al 14 de agosto, al manipular en
el citado período 4.903 unidades, 286 más
que entre el 25 y 31 de julio cuando movió 4.617.
La citada terminal – decía un diario local
– ha batido dos veces en lo que va de año
su propio record ¿Cómo es posible que
en muelles obsoletos e instalaciones faltas de superficie
de apilamiento y pobre línea de atraque se haya
podido llegar a esas cifras record? Téngase en
cuenta que esas cifras incluían las espectaculares
cifras de contenedores vacíos en régimen
de “depot”.
Es mucho asegurar
de que las operaciones de barcos de casi 300 metros
de eslora han sido un suplicio dentro de la dársena
del Este, cuando cuenta con un círculo de maniobra
de 469 m. que permitiría --- datos de la Autoridad
Portuaria ---, revirar a buques con eslora máxima
de hasta 369 m. Es de lamentar que se pretenda afirmar
que apenas pueden dar la vuelta, y que allí prácticos
y capitanes han pasado momentos realmente difíciles
en algunas operaciones Como hombre de mar que soy, diría
es posible que en una operación puntual algún
práctico y capitán hayan pasado un mal
trago, situación que puede darse en aquella dársena
o en cualquier otra de este puerto o de Las Palmas,
por causa de condiciones atmosféricas adversas,
problemas en los medios del buque o desconfianza del
mando por ser su primera escala. Lo grave de la manifestación
es generalizar cuando los buques de SAECS llevaban tiempo
escalando Tenerife, los sustituidos y los sustitutos.
Se afirma que el puerto
de Santa Cruz de Tenerife ha llegado a su límite
de eficacia --- será la de sus gestores ---,
para responder a los tráficos del futuro, y que
las obras de ampliación del dique del Este, de
almacenamiento y de atraque, son un “parche”
que nos permitirá funcionar a duras penas ignorando
que con la ampliación de la dársena del
este --- nueva terminal ---, el puerto contará
con 1.173 m. de línea de atraque de la cual 475
m. con calado de 14 m. y los restantes 698 m. con 16
m., y una superficie anexa de 322.220 m2 lo que representa,
apilando a 3 alturas de contenedores, una capacidad
para 867.239 TEUs. Una buena gestión, hoy no
la hay, nos permitiría superar el millón
de TEUs. Actualmente, la terminal pública absorbe
un tráfico cercano a las 250.000 TEUs, que, por
supuesto, está por debajo de su capacidad real.
Las características del puerto de Santa Cruz
de Tenerife una vez ampliado, línea de atraque,
calado y capacidad, le permitirán presentar una
oferta atractiva a aquellas navieras que se dedican
al tráfico del contenedor. La marcha de SAECS
no se debió a línea de atraque y calado
sino a compromisos adquiridos que no se cumplieron.
Los nervios a la proximidad
de la decisión de la UE ha puesto al descubierto
las intenciones de la Autoridad Portuaria y Ayuntamiento
de Santa Cruz con respecto al destino de las superficies
de los muelles de este puerto de interés general:
incorporar a la ciudad la superficie de los muelles
de Santa Cruz como nuevas zonas
de expansión urbana. Abogan por actividades
económicas vinculadas al ocio y el turismo, marinas
deportivas y usos marítimos recreativos. Un Concejal,
portavoz del grupo ATI-CC, y el propio Alcalde propugnan
por dar ese destino al puerto de Santa Cruz encubriéndolo
con el paraguas del “gran” negocio de los
cruceros. En el PIOT y Plan General de Ordenación,
tímidamente, se insinuaba “acabar”
con este puerto nuestro. Se cubrió de cemento
el sur de la Isla y ahora se va a por los muelles de
Santa Cruz. No olvidemos que ya la Autoridad Portuaria
de Las Palmas supera en cruceros a la de Tenerife.
La operación calculada
de incorporar al negocio de la construcción y
de los servicios (marinas, bares de copas, restaurantes
y pubs),los muelles de Santa Cruz no es ajena a otras
que poco a poco se están montando con respecto
a la superficie que ocupa CEPSA, la cementera CEMEX,
o la propia cervecera. Operaciones paralelas bien calculadas
que tratan de poner en manos de la construcción
espacios para su continuidad expansiva. Los pocos suelos
industriales de Santa Cruz se reclasifican en urbanizables.
Ejemplo, el barranco de Jagua. Resultó extraño,
en estos tiempos de confusión, que un hidalgo
de Nivaria saliese en defensa de la continuidad de CEPSA
y de su 400 puestos de trabajo. El empleo que genera
el puerto y su área de influencia parece no le
preocupa tanto a pesar de superar en miles a los de
CEPSA.
Desafiamos a los asesores
del Alcalde de Santa Cruz a que valoren el impacto económico
y de empleo que supondrá a la ciudad de Santa
Cruz de Tenerife la pérdida de su primera y segunda
industria, el puerto y CEPSA. Su tejido comercial y
sus centros de distribución, representados por
los polígonos industriales y comerciales del
área metropolitana se desplazarán hacia
el tan defendido e innecesario puerto de Granadilla
produciéndose una deslocalización comercial
e industrial ya reconocida en el Plan General de la
Ciudad. Las industrias y empresas instaladas en el propio
puerto tomarán otro rumbo. No olvidemos que la
actividad comercial del puerto está representada
por innumerables empresas ( armadores, consignatarios,
empresas estibadoras y estibadores, agentes de aduanas,
transitarios, transportistas terrestres, suministradores
de combustibles, reparaciones navales, embarcaciones
auxiliares, provisionistas, organismos oficiales y de
control, etc. ). La valoración del impacto económico
directo, indirecto e inducido sobre empleo, salarios
, excedentes brutos de explotación, V.A.B., impuestos
y ventas determinará si Santa Cruz puede permitirse
el lujo de perder la actividad comercial e industrial
de su puerto. La actividad del puerto no está
representada únicamente por el movimiento de
contenedores. La industria portuaria es algo más.
Termino
resaltando la trascendencia de los puertos para el desarrollo
y crecimiento económico local, en nuestro caso
para Santa Cruz. Dicen los investigadores que es un
hecho constatado que la infraestructura portuaria concentra
un conglomerado de actividades económicas que
se extienden a la toda la cadena económica con
notables repercusiones en términos de empleo
y valor añadido en el entorno del puerto. Los
elegidos por el pueblo de Tenerife desconocen o han
olvidado este hecho y exclaman: ¡ A por el puerto
de Santa Cruz !
Pedro Anatael Meneses Roqué
- Ex-Presidente de la Autoridad Portuaria de Puertos
de Tenerife.
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