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idc rechaza la nueva directiva
Tras una reunión especial
mantenida en París el pasado 28 de octubre para
analizar la nueva propuesta de la Comisión Europea
respecto a una directiva sobre el acceso a los servicios
portuarios, el Consejo Internacional de Estibadores
(IDC) manifiesta a la opinión pública:
1.- Que el proceso de elaboración
de esta nueva Directiva vulnera el derecho de los trabajadores
a participar en las decisiones que les afecten.
Ninguna organización sindical ha sido oficialmente
consultada sobre el contenido de una Directiva que afectará
a miles de trabajadores de todo el continente. El IDC,
una organización que representa a más
de 60.000 portuarios en todo el mundo y que está
presente en diez Estados europeos, ha sido ignorado
sistemáticamente por la Comisión Europea.
La Directiva ha nacido falseada, deudora de intereses
particulares y ajena a las verdaderas necesidades de
la ciudadanía europea. La construcción
europea no puede hacerse de espaldas al diálogo
social.
2.- Que la Comisaria
Europea de Transportes, Loyola de Palacio, ha impuesto
la Directiva a menos de 15 días de abandonar
su cargo. Tantas han sido las prisas, que a
mediados de octubre ni siquiera se habían previsto
traducciones a los diferentes idiomas de la Unión.
En noviembre de 2003 -hace un año- el Parlamento
Europeo ya rechazó una Directiva planteada en
términos muy similares a la actual. Este nuevo
proyecto más parece un intento personalista de
burlar la decisión soberana del Parlamento de
Estrasburgo que de realmente garantizar el ordenamiento
del sector portuario europeo.
La actual crisis de la Comisión
Europea de José Manuel Durao Barroso se deriva,
precisamente, de su falta de diálogo con el Europarlamento,
por lo que carece de todo sentido la imposición
in extremis de Loyola de Palacio de una nueva Directiva
que, sin lugar a dudas, está condenada al fracaso.
Los recursos de la Comisión Europea no pueden
emplearse en las obsesiones particulares de políticos
en retirada o en la satisfacción de los intereses
de las grandes navieras.
3.- Que el objetivo de esta Directiva
no es la "liberalización de los servicios
portuarios", sino la eliminación de los
grandes sindicatos europeos de trabajadores portuarios.
El IDC rechaza categóricamente la "autoasistencia",
una práctica que permitiría a las grandes
navieras prescindir de los estibadores profesionales
y realizar las tareas de estiba con personal de tierra
ajeno a los muelles o, incluso, con la propia tripulación
de los barcos.
Del mismo modo que ninguna
Directiva Europea permitiría a un carpintero
operar en un quirófano, carece de todo sentido
que se plantee la posibilidad de que el trabajo de estiba
y desestiba de los barcos lo lleve a cabo personal no
capacitado para ello. Las vías que propone la
Directiva para "capacitar" a los trabajadores
resultan totalmente inaceptables y pueden desembocar
en una espiral de accidentes de trabajo y pésimos
servicios.
El trabajo de estiba debe
ser realizado por estibadores profesionales, los únicos
que pueden garantizar el servicio de calidad que la
ciudadanía se merece. Para ello, el IDC siempre
ha apostado por la formación de los trabajadores
portuarios y por el seguimiento de políticas
estables de empleo, las únicas vías sólidas
para garantizar el crecimiento económico de nuestros
pueblos. Eliminar de un plumazo a los portuarios profesionales
no es la mejor manera de construir una Europa verdaderamente
competitiva.
Fuente: IDC
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