historia

El puerto de Sta Cruz de Tenerife ha sido tradicionalmente uno de los puertos más importantes del Estado debido a su estratégica posición geográfica en el Océano Atlántico, condición que comparte con el vecino puerto de La Luz y de Las Palmas.

Los datos estadísticos referidos al año 2000 reflejan un movimiento de 18.967 buques y un total de 142.770.767 G.T. La intensa actividad portuaria y comercial se tradujo históricamente en unos elevados con-tingentes de mano de obra estibadora, cuyo concurso resultaba im-prescindible en las antiguas labores de estiba y desestiba.

La precariedad laboral y las penosas condiciones de trabajo motivaron la temprana sindicación de los estibadores tinerfeños en cuyo puerto tuvieron lugar en 1901 las primeras huelgas obreras registradas en Tenerife. Desde entonces, los estibadores han constituido la vanguardia del movimiento obrero en el archipiélago canario, circunstancia que se pondría nuevamente de manifiesto en 1962 cuando los trabajadores del puerto tinerfeño protagonizaron la primera huelga que tuvo lugar en Canarias durante la dictadura del General Franco.

Durante los años 70 y 80, los cambios introducidos en los sistemas de almacenamiento y manipulación de mercancías (medios mecánicos más potentes, mercancía paletizada, introducción de contenedores etc.) produjeron una drástica reducción de la mano de obra portuaria, cuyo numero en los puertos tinerfeños a pasado de 1.682 estibadores en 1974 a unos 200 en 2002.

El espíritu reivindicativo de los trabajadores por-tuarios se hizo patente de nuevo a partir de entonces con ocasión de la reforma promovida por el Gobierno y la pa-tronal en 1980 y 1986, entre cuyos objetivos fi-guraba la creación de las Sociedades Estatales de Estiba y Desestiba y la paulatina privatización de las labores portua-rias.

En el proyecto gubernamental chocaría sin embargo, con la fuerte oposición de los trabajadores, agrupados en torno a la Coordinadora Estatal de Estibadores Portuarios, organización sindical surgida en 1978 como una expresión autónoma y asamblearia del amplio colectivo de trabajadores portuarios del conjunto del Estado. La consolidación paulatina de Coordinadora como sindicato mayoritario que ha liderado todas las movilizaciones del sector durante las dos ultimas décadas la ha convertido en el principal interlocutor en todos los procesos de negociación ante la administración y la patronal.

Una experiencia sindical que resulta impres-cindible para afrontar las nuevas políticas privati-zadoras promovidas esta vez desde la Unión Europea, y cuya apli-cación pondría en peligro los derechos laborales adquiridos por los traba-jadores portuarios du-rante las ultimas déca-das. La conservación de los puestos de trabajo y la eliminación del intrusismo habrán de pasar, pues, en los próximos años por el acceso a la información, la mejora constante de la cualificación profesional y el reforzamiento de la unidad de los estibadores, tanto en el ámbito del Estado como en el conjunto de la Unión Europea.

A ello de contribuir la coordinación efectiva de todos los estibadores europeos, la firma de los correspondientes Acuerdo Marco de ámbito estatal, la negociación de un único convenio colectivo en cada puerto y el desarrollo de todas aquellas iniciativas compartidas que permitan construir un futuro mejor.